Momento Presente
Anclaje de la atención consciente en el aquí y ahora. Abandonar la rumiación sobre el pasado y la preocupación anticipatoria sobre el futuro.
Lo que sostiene el proceso
Lo inconmensurable: el reino del deseo de ser, de expresar. El espacio potencial donde todo puede existir.
Lo mensurable: la conciencia, los valores, la dirección. La materia que otorga presencia a la existencia.
«El Silencio es el reino del deseo de ser, de expresar. La Luz es la conciencia, los valores, la dirección. Donde se encuentran, nace el arte.»
Inspirado en Louis I. Kahn
Esta intersección entre lo que sentimos y lo que nos importa es exactamente donde trabaja la arteterapia informada por ACT. El proceso creativo se convierte en el puente entre tu mundo emocional y la acción significativa.
No tratamos diagnósticos. Trabajamos con procesos vivos, interconectados, que se influyen mutuamente. Tu malestar no es una enfermedad inmutable. Es el resultado de procesos humanos que pueden observarse, flexibilizarse y transformarse.
La Terapia de Aceptación y Compromiso se estructura en seis procesos nucleares. En arteterapia, no hablamos de ellos. Los vivimos a través del acto de crear.
Haz clic en cada proceso para explorar
La regulación emocional, la autorregulación y la corregulación se entrenan. A través del proceso creativo se desarrollan habilidades de conciencia emocional para construir una vida más adaptativa.
El proceso empieza reconociendo emociones básicas y complejas, diferenciando intensidades, matices y cambios. Poner nombre a lo que ocurre ya modifica la forma de vivirlo.
Regular no es apagar. Es desarrollar habilidades para relacionarte con la emoción sin quedar arrastrado por ella. El acto creativo ayuda a graduar ritmo, distancia e intensidad.
A veces la regulación comienza compartida. La relación terapéutica ofrece un marco donde lo emocional puede ser sostenido, observado y reorganizado hasta que se vuelve más habitable.
Con el tiempo se construye un repertorio propio de imágenes mentales, materiales, formas, colores y escenas internas que ayuden a activar, contener o transformar la emoción.
No se necesita talento artístico. El arte no se juzga. Se vive.
Aceptación y apertura
Defusión y momento presente
Los valores iluminan
Acción comprometida
El Yo, ese lienzo que sostiene todas las experiencias que nos conforman pero no deben limitarnos. La coherencia no es rigidez. Es actuar desde lo que importa, una y otra vez. Es solidez.